domingo, 8 de septiembre de 2013

II Ruta nocturana por la Sierra de Cártama: Los Espartales y Las Viñas

Organiza el Ayto. de Cártama con la colaboración de Protección Civil. 

En esta ocasión, la rutita discurría por la Sierra de Los Espartales, que no sé por qué le tengo un especial aprecio. Quizás sea porque es la sierra que siempre he visto a través de mi ventana y parece que no pero lo que uno mama desde pequeño influye mucho el resto de su vida. 
Comenzamos nuestra andanza sobre las 20h, en el Santo Cristo, con puntualidad y muy buena organización por parte del Ayto. de Cártama, que es quien organizaba la ruta y sobretodo por parte de Raquel. 

Empezamos subiendo por la Biznaga y dirigiéndonos hacia la "cuesta de la muerte", como la llamaron algunos...
Algunos iban muy alegremente puesto que no eran conscientes de la cuesta que les aguardaba, jejeje: 




Tal es así, que hubo gente que abandonó la ruta debido a la dificultad de la subidita. 

Otros sobrevivimos como pudimos, jejeje y sino que se lo digan a mi madre...




Y como no, MIL GRACIAS a los "super chicos de Protección Civil",  tan atentos como siempre y a los que debemos agradecer todo su esfuerzo y dedicación, ya que la ruta transcurrió estupendamente!!!  Y si no que se lo digan a más de una a dónde iban a parar si no hubiera sido por ellos,  verdad Melania? jejejeeje


Y como todo gran esfuerzo tiene su gran recompensa, nos esperaba una puesta de sol impresionante con la Sierra de las Nieves y Sierra Prieta al fondo: 




Fotografía cedida por AV. V. Pérez


Y como no, la ansiada foto de grupo: 



A pesar de que estamos al final del verano, y apenas nada hay en flor, si que pudimos ver estos dos cardos en flor: 




Carlina racemosa



                                                                     Carlina gummifera

Esta carlina quiero decicársela a mi gran amiga y compañera Carmen, que al final no pudo hacer la rutita, pero seguro que nos vemos para la próxima!!! 

Pero a pesar de que los prados están agostados por estas fechas y apenas hay nada en flor, si que pudimos disfrutar de las preciosas vistas y de la increíble puesta de sol. Y es que lo espectacular de esta ruta por los Espartales son sus vistas: podemos disfrutar de magníficas panorámicas, y si el día esta claro (que no es nuestro caso porque la ruta era nocturna) podemos ver hasta Sierra Nevada!!!

Os dejo ahora una fotito del precioso anochecer que pudimos disfrutar: 





Y otra con mi amiga María y nuestra preciosa y querida Cártama la Bella detrás: 





Y como no, hemos de dedicar el siguiente espacio a quien más expectación crea en las rutas y  quien más se adaptó al entorno, al amigo Rafael y su gran aliado: 



Y ya me despido con esta bonita imagen que he querido titular como "Cientos de luciérnagas en la noche Cartamensis" y ya veréis por qué.... 




Fue un placer compartir esta noche con todos vosotros!!!

Hasta la siguiente rutita!!! 

Articulito dedicado por Francisco Baquero: El panorama de la vida de un jilguerito

Esta mañana os quiero hacer disfrutar, al menos yo he disfrutado mucho, con este magnífico artículito que me ha dedicado mi amigo Paco Baquero. 
Mil gracias Paco!! Ojalá cada mañana cuando me levante tuviese en mi ventana tal deleite!!


A mi  amiga buena, Noelia Hidalgo, que tanto ama la singular naturaleza de nuestro entorno, a la que tantos esfuerzos físicos e intelectuales dedica y de la que tanto sabe.




            Tiene en la memoria aquel rosal,  atestado  de blancas y coquetas rositas blancas de pitiminí que plantara mi madre (a poco de mi nacencia) bajo el marco de la ventana del cuarto del matrimonio en el destartalado cortijo de la ribera desde el que se oye el rumor de las aguas del Guadalhorce, lejanas resonancias   que golpean mi alma con sones líricos filialmente emotivos. Lo he dejado escrito varias veces en otras secuencias.

            Sería por finales del mes de marzo tal se infiere de este  episodio que forma uno de los capítulos de mi nuevo libro,   “Ecos de la Alhóndiga”. El campo renacía del invernal letargo con verdegueo de sementeras, y, el aire, traía ecos preñados de angoradas de tórtolas en sus nidadas del soto y pipiares de pataletes  recién salido de las overas.

            Durante mi estancia en cama en la que la  mama buena me tenía metido por un resfriado  que necesitó de cataplasmas de afrecho con aceite caliente envuelto en papel de estraza,  amén de ventosas que tanto odiaba, yo tenía ante mis ojos el verdor del ramaje y la blancura de las flores de aquel rosal que, no obstante, me dejaba ver los árboles cercanos (limeros,  perales sanjuaneros, ciruelos de frutos negros y dorados, ajofainas, etc )  en uno de los cuales  una pareja de jilgueros  iban alimentando  pico a pico a sus pataletes, ya casi volantones totalmente emplumados y a punto para  dejar el  nido.

            Una mañana, vi como uno de ellos que siempre estaba mirando al rosal de la ventana, seguramente midiendo la distancia, dio un titubeante voletón y cayó, más que se posó,  en el ramaje del arbusto,  orla de mi ventana. Mi alma cantó de alegría,  cuando de pronto, atraída por el pipiar del hijo, la pájara madre acudió con una hormiga en su pico que  depositó  en la desmesuradamente abierta boca del  pajarillo, aún con boqueras amarillas, suceso que se repetía a lo largo del día en espacios perfectamente sincronizados y alternativos con las visitas al mismo fin a los que aún estaban en el nido de enfrente de mi ventana. ¿Dónde y cómo aprenden los pájaros, oh Dios,  la medida de la vida...? 

            Sentí una punzante melancolía  la penúltima mañana de mi estancia en cama, al  observar un hecho que fue para mí una lección que nunca olvidé.  Aquella mañana, la pajarilla  de llamativos colores ya no traía al volantón su diaria ración de comida, sino que piándole en su lenguaje misterioso, y agitando trémulamente las alas en amago de vuelo, indujo a su hijo a seguirla volando. Inesperadamente, siguiendo a su madre, el pajarillo se echó a volar  y, al poco trecho, aquella viró con suma velocidad dejando al hijo a su suerte ante su destino de pájaro  canoro. Había elegido para ello una mañana esplendente.


            Lo último que pude ver es que el jilguerillo se posaba en uno de los granados del quijero de la acequia. Ya no pipiaba llamando a su madre; simplemente observaba el panorama de la vida que tenía antes sus ojos...

miércoles, 21 de agosto de 2013

Las chumberas de Cártama afectadas por la Cochinilla


Una gran parte de las chumberas de nuestra sierra, comienzan a verse afectadas por una plaga. Parece que dicha plaga se debe a la "cochinilla del carmin" que es un insecto que se alimenta de las chumberas y demás cactáceas. Éstas clavan sus "dientes" en las palas de las chumberas y le absorben los líquidos hasta acabar con ellas. 
Esta cochinilla se ha utilizado históricamente como colorante natural hasta la aparición del sintético, pero aún sigue criaderos para su comercialización por ejemplo en las Islas Canarias. 

Su abundancia en la Sierra de Cártama y en toda Andalucía, puede llevar a pensar que se trata de una planta natural pero es una planta alóctona: fue traída de América por los conquistadores. En la actualidad, es considera por muchos autores como especie invasora. Sin embargo, las chumberas forman parte de nuestro paisaje y de nuestros ecosistemas otorgándonos una serie de servicios ecosistémicos: fijan nuestros suelos protegiéndolos de la erosión y sus exquisitos frutos: los chumbos han sido recolectados desde antaño por los cartameños y vendidos por toda la provincia. Además, las chumberas son usadas  como linderos. 

Por tanto, puesto que se trata de plantas que pertenecen a nuestro entorno y a nuestra cultura, es un legado que deberíamos proteger y conservar por complicado que parezca, para que lo sigan disfrutando las futuras generaciones.


El aspecto que tienen las chumberas afectadas, es que presentan una masa algodonosa blanca como la que se muestra en las siguientes fotografías, y al final mueren. 








Algunas chumberas afectadas por la cochinilla del carmin en la sierra de Cártama. 


sábado, 20 de julio de 2013

La Sierra de Cártama en Malaga hoy


"UNA ISLA QUE ESCONDE UN TESORO"


La prensa se ha dado cuenta de la importancia de nuestro trabajo sobre la Sierra de Cártama y el periódico "Málaga hoy" me ha entrevistado con objeto de dar a conocer tanto mi trabajo como la propia Sierra de Cártama. 
Así que, nos quitamos las botas de campo, y nos dirigimos a la redacción del Málaga hoy, para ser entrevistada por Raquel Garrido, una excelente periodista apasionada por el "periodismo verde", es decir, que le encantan todas las noticias relacionadas con la protección y conservación del medio ambiente. 


En la redacción del Malaga hoy

Aquí os dejo el resultado de la entrevista realizada por Raquel Garrido, la cual está muy bien redactada y la cuál ha sido un pasito más para la Sierra de Cártama. Así que mil gracias a Raquel y a todo el equipo de Malaga hoy por este pequeño gran "empujoncito"  a nuestra Sierrra: 

Gracias a la publicación de la noticia, muchos cartameños y cartameñas han podido conocer muchas cosas de su sierra: la gran diversidad que posee, y que Cártama en el pasado fue una isla y gracias a ello la Sierra conserva especies que son testigos de ello como son nuestras Sabinas litorales. 



Ruta de Senderismo por la Sierra de Cártama

Una gran rutita nocturna que tuvo lugar el viernes 19 en el pueblo de Cártama!!! 

Ha sido organizada por el ayto. de Cártama, en colaboración con miembros de Protección Civil, siempre muy atentos y ayudando a los senderistas en los lugares complicados. La organización fue muy buena!!!

Aquí os dejo la foto de los más de 80 valientes, cedida por Juan Gutiérrez!!





Salimos desde el pabellón de deportes, e iniciamos la subida a la sierra por Barceló en dirección hacia el "Chorraero de El Loy", que es como yo le conozco desde pequeña: 




Subiendo la cuesta maldita, jejeje, con el pico del Águila al fondo. 


Pero una vez terminada la cuesta, nos esperaba una gran recompensa: agua y frutita para reponernos, jejeje.